jueves, 4 de septiembre de 2008

Beltrones desbanca a Ben Stiller

Uno que piensa que rodeado de noticias turbulentas no puede encontrar una noticia que salga completamente del contexto y pueda parecer hasta graciosa, se encuentra en un gran error. Uno que piensa que los cómicos mexicanos son solamente aquellos que no saben ser graciosos si no caen en la vulgaridad, cae en otro gran error. He descubierto a un gran cómico mexicano, creo que él todavía no lo sabe, pero es genial. Le encanta usar palabras “grandototas” como forma de hacer (según él) más verdadero, locuaz y firme, su discurso. Si lo subiéramos a youtube estoy segura que alcanzaría el millón de vistas en un par de días, podríamos montar, especialmente para él, uno de esos teatros-bares de improvisación (improv) donde los cómicos se dan a conocer. Este Sr., el tan famoso Manlio Fabio Beltrones, ha hecho uno de los mejores sketches de su vida (a mi parecer). Resulta que el señor está sumamente enojado porque el Presidente Calderón tiene en su Gabinete a gente leal (¡qué se cree el Presidente! ¿Lealtad? ¡No puede haber peor gente!) y por eso, pretende que para el próximo sexenio el Senado ratifique el Gabinete porque gente leal (guácala) no sirve de nada, “México necesita” (qué tal!) gente que “sepa trabajar”, y no puro “cuate”. Ajá. Estoy convencida que el Sr. Beltrones NUNCA se ha rodeado de cuates, sería incapaz. Él nos ha demostrado ser una persona correctísima, finísima, decentísima y todos los –ísimos conocidos. Él se rodea de gente trabajadora, preparadísima, que de sol a sol se rompen la espalda por México. Porque ojo, México los ne-ce-si-ta. Me imagino que el término de lealtad le parece obsoleto, es que es cierto que nada se compara con el traicionero, corrupto y ladrón, claaaro, que SEPA TRABAJAR; porque mientras "sepa trabajar" lo demás es irrelevante.

Hacía mucho no me reía tanto, con eso de que los medios de comunicación (por lo menos de radio) se esfuerzan por encontrar la mayor cantidad de descabezados, descuartizados, secuestrados que puedan para llenar su tiempo aire, nunca pensé que en mi camino tortuoso por avenidas reversibles y revolventes hasta mi oficina, tendría un rato agradable. Ay señor Beltrones, por gente como usted, gente como yo llega con una sonrisa a trabajar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jajajaj GRACIAS BELTRONES!!!!!